martes, 1 de abril de 2014

Tiburón Blanco.

Tiburón Blanco.


El tiburón blanco (Carcharodon carcharias) es una especie de pez cartilaginoso lamniforme de la familia Lamnidae. Es un animal de aguas cálidas y templadas que puebla casi todos los océanos. Esta especie es la única que sobrevive en la actualidad del género Carcharodon.
Esta especie recibe multitud de nombres, en distintos idiomas. En español, se le conoce más comúnmente como tiburón blanco y gran tiburón blanco (esta última influida por el nombre en inglés, great white shark). El nombre de «blanco» se debe a que en algunos ejemplares viejos, con el paso de los años, han ido aclarando el tono negruzco de su dorso hasta un gris claro, y junto al blanquecino del vientre, les dan el aspecto de ser blancos. Y como escualos que son, siguen creciendo a lo largo de su vida y cuanto más viejos más grandes, de ahí lo de «gran blanco».

Evolución.

Se estima que el tiburón blanco apareció en el planeta durante el Mioceno, siendo el fósil más antiguo encontrado de hace unos 16 millones de años aproximadamente. Según los biólogos deriva de Carcharodon megalodón, un gigantesco tiburón prehistórico. Sin embargo, otros expertos consideran que, a pesar de la indudable pertenencia de ambos al orden de los Lamniformes, el tiburón blanco en realidad tenga mayor parentesco con el mako, del género Isurus.
Según los paleontólogos Shelton Applegate, Maisey John, Robert Purdy y el biólogo Leonard Compagno, el megalodón y el gran tiburón blanco provienen de Cretolamna carcharodon, y por lo tanto deben ser considerados como miembros del mismo género, Carcharodon, y de la misma familia, Lamnidae.
Cappetta Henri, John Long, Mikael Siverson, y David Ward, por su parte, encuentran que el tiburón blanco viene de una línea separada de la de Megalodon, que a su vez deriva de Cretolamna y Otodus, dos tiburones prehistóricos extintos. También hay teóricos que establecen su descendencia de Carcharodon orientalis, que se cree que pertenecía a un eslabón perdido de la evolución. La similitud entre los dientes del megalodón y el tiburón blanco demuestran la convergencia evolutiva entre ambos, pero no una relación genética directa. Sin embargo, los científicos aún hoy debaten la procedencia exacta del tiburón blanco.

Descripción.

Los tiburones blancos se caracterizan por su cuerpo fusiforme y gran robustez, en contraste con las formas aplastadas que suelen lucir otros tiburones. El morro es cónico, corto y grueso. La boca, muy grande y redondeada, tiene forma de arco. Permanece siempre entreabierta, dejando ver al menos una hilera de dientes de la quijada superior y una o dos de la inferior, mientras el agua penetra en ella y sale continuamente por las branquias. Si este flujo se detuviese, el tiburón se ahogaría por carecer de organismo para regular el paso correcto del agua, y se hundiría en la misma, ya que al no poseer tampoco vejiga natatoria (el órgano que le da a los peces la capacidad de no hundirse por su peso) se ve condenado a estar en continuo movimiento para evitarlo.
Durante el ataque, las fauces del tiburón blanco se abren hasta tal punto que la forma de la cabeza se deforma, pues la mandíbula se desprende de su cabeza, y se cierran luego con una fuerza 300 veces superior a la de una mandíbula humana (12-24 toneladas).
Los dientes de este espécimen son grandes, aserrados, de forma triangular y muy anchos. Al contrario que otros tiburones, no poseen diastema ni reducción de diente alguno, sino que tienen toda la quijada provista de dientes alineados e igualmente capaces de aferrar, cortar y desgarrar. Detrás de las dos hileras de dientes principales, los tiburones blancos tienen dos o tres más en continuo crecimiento que suplen la frecuente caída de dientes con otros nuevos y se van reemplazando por nuevas hileras a lo largo de los años. La base del diente carece de raíz y se encuentra bifurcada, dándole una apariencia inconfundible en forma de punta de flecha.
La longitud más frecuente entre los tiburones blancos adultos es de 4 a 5,5 m (siendo los machos menores que las hembras), aunque se han citado casos de individuos excepcionales que rebasaban ampliamente esas medidas. En la actualidad no se puede asegurar cuál es realmente el tamaño máximo en esta especie, hecho que se ve reforzado por la existencia de notas antiguas y poco fiables sobre animales realmente gigantescos. Varios de estos casos se analizan en el libro The Great White Shark (1991) de Richard Ellis y John E. McCosker, ambos expertos en tiburones.
Durante décadas, muchos libros de referencia en el campo de la ictiología, así como el Libro Guinness de récords mundiales recogieron dos tiburones blancos como los más grandes jamás capturados; uno de ellos era un ejemplar de 11 m supuestamente capturado en aguas del Sur de Australia, cerca de Port Fairy, en la década de 1870 y el otro se trataba de un individuo de 11,3 m que quedó atrapado en una red para arenques en Nuevo Brunswick, Canadá en la década de 1930.

Distribución del Tiburón blanco.

El tiburón blanco vive sobre las zonas de plataforma continental, cerca de las costas, donde el agua es menos profunda. Es en estas zonas donde la abundancia de luz y corrientes marinas genera una mayor concentración de vida animal, lo que para esta especie equivale a una mayor cantidad de alimento. Sin embargo, están ausentes de los fríos océanos ártico y antártico, a pesar de su gran abundancia en plancton, peces y mamíferos marinos. Los tiburones blancos tienen un avanzado metabolismo que les permite mantenerse más calientes que el agua que les rodea, pero no lo suficiente como para poblar estas zonas extremas.7
Áreas con presencia frecuente de tiburones blancos son las aguas de las Antillas Menores, algunas partes de las Antillas mayores, el Golfo de México hasta Florida y Cuba y la Costa Este de Estados Unidos desde allí hasta Terranova; la franja costera de Rio Grande do Sul a la Patagonia, la del Pacífico de América del Norte (desde Baja California hasta el sur de Alaska, donde llegan en años anormalmente cálidos) y del Sur (desde Panamá a Chile); archipiélagos del Pacífico como Hawaii, Fiyi y Nueva Caledonia; Australia (con la excepción de su fachada norte, siendo abundante en el resto), Tasmania y Nueva Zelanda, siendo muy frecuente en la zona de la gran barrera de coral; norte de Filipinas y todo el litoral asiático desde Hainan hasta Japón y la isla de Sajalín; Seychelles, Maldivas, Sudáfrica (donde es muy abundante) y las zonas cercanas a la desembocadura de los ríos Congo y Volta; y la fachada costera desde Senegal a Inglaterra, con agrupación apreciable en las islas Cabo Verde y Canarias, penetrando también en los mares Mediterráneo y Rojo. 8

Sin embargo, en el mar Mediterráneo, debido a la sobreexplotación pesquera y a la contaminación de las aguas, se ha reducido considerablemente la distribución de esta especie, de todas maneras, parece que persiste alguna zona de cría, como por ejemplo el Estrecho de Messina. Su distribución se corresponde con la ruta migratoria del atún rojo, así como a la existencia de aguas someras cerca de la costa, de ahí que las áreas tradicionales de almadrabas estén asociadas a la existencia histórica del tiburón blanco, en base a esto, hay zonas propicias a un posible avistamiento en el área central del mediterráneo, principalmente en el mar de Sicilia, golfo de Trieste y península de Istria, así como en el área occidental, principalmente en el mar de Liguria, golfo de León y estrecho de Bonifacio; en menor proporción, hay zonas como el mar Tirreno, en torno a Nápoles, suroeste de Cerdeña, el mar Adriático, las Cícladas, la costa de Tracia o el estrecho del Bósforo, y respecto al litoral español, históricamente también ha sido frecuente en el levante mediterráneo ( golfo de Valencia, islas Columbretes, Alicante y costa del Mar Menor), islas Baleares ( costa mallorquina de la Tramuntana, cabo de Ses Salines, Cabrera y cabo d´es Pinar, en Menorca su zona norte, y en las islas Pitiusas en la zona de Es Freus), el norte de Cataluña, dentro de la zona de influencia del golfo de León, y finalmente en Andalucía, principalmente en la bahía de Almería y en el estrecho de Gibraltar, principalmente en el litoral de Cádiz. En el Mediterráneo la migración del atún rojo corresponde a la entrada de atunes adultos entre primavera y verano, originarios de la costa noroeste de los Estados Unidos, y con salida del mediterráneo en otoño.

Bibliografía:

-Wikipedia
-Faunaiberica.org
-Tiburones.anipedia.net

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