domingo, 18 de septiembre de 2011

Delphindae, delfínidos o delfines oceánicos


Delphindae

Los delfínidos (Delphinidae), llamados normalmente delfines oceánicos (a diferencia de los platanistoideos o delfines de río) son una familia de cetáceos odontocetos bastante heterogénea, que alberga unas 34 especies.
Miden entre 2 y 9 metros de largo, con el cuerpo fusiforme y la cabeza grande, el hocico alargado y un solo espiráculo en la parte superior de la cabeza (orificio respiratorio que muchos animales marinos tienen como contacto del aire o agua con su sistema respiratorio interno). Son carnívoros estrictos.
Están considerados entre las especies más inteligentes que habitan el planeta. Se encuentran relativamente cerca de las costas y a menudo interactúan con el ser humano.
Como otros cetáceos, los delfines utilizan los sonidos, la danza y el salto para comunicarse, orientarse y alcanzar sus presas; además utilizan la ecolocalización.
Evolución.

Durante mucho tiempo se pensó que los delfines, junto con el resto de los cetáceos, eran descendientes de mamíferos terrestres, los mesoniquios, orden extinto de ungulados carnívoros. Sin embargo, los estudios genéticos han demostrado que en realidad los cetáceos (incluidos los delfines) están más emparentados con los artiodáctilos, de los cuales se separaron hace unos sesenta millones de años; los artiodáctilos más cercanos serían los hipopótamos.

Evidencias fósiles demuestran que los odontocetos aparecieron en el Mioceno. Los primeros delfines conocidos pertenecen a la familia Kentriodontidae. Estos delfines primitivos ya poseían un desarrollado sentido de la ecolocación y el órgano del melón. Los esqueletos de los delfines modernos presentan dos pequeños huesos en la zona sacra de la columna vertebral, que corresponde a vestigios de la pelvis.

Anatomía.

Las especies pertenecientes a la familia Delphinidae poseen un cuerpo fusiforme, adaptado a la natación rápida. La aleta de la cola, llamada caudal, se utiliza para la propulsión, mientras que las aletas pectorales son usadas para el control direccional del nado. Los patrones básicos de coloración de la piel son tonos de gris, con mayor claridad en el vientre y rangos más oscuros en el lomo. A menudo se combina con líneas y manchas de diferente tinte y contraste.
Al igual que otros odontocetos, en la cabeza poseen el melón, un órgano esférico que utilizan para la ecolocalización.
En varias especies de la familia, las mandíbulas se alargan, formando un hocico delgado distintivo. Poseen dentición homodonta,con un número de piezas dentales que oscila de 20 a 50 en cada mandíbula. Respiran a través de un solo orificio en la parte superior de su cabeza, denominado espiráculo.4
Su cerebro es grande, con la corteza cerebral bastante desarrollada en comparación con la media de los mamíferos.
Hibridación
Se le llama hibridación al apareamiento entre un macho y una hembra de dos especies diferentes, pertenecientes al mismo género o al menos, a la misma familia.6 En el caso de la familia Delphinidae se dan los llamados balfines. Existen pocos registros en cautiverio, no existiendo en la vida libre. Los registros se refieren al cruce de una hembra de delfín mular y un macho falsa orca, obtenidos en un parque acuático de las islas Hawái.

Comportamiento

Los delfines son a menudo considerados como unos de los animales más inteligentes del planeta.8 La comparación de inteligencia entre diferentes especies es complicada, debido entre otras cosas, por las diferencias en el aparato sensorial, los modos de respuesta, y la naturaleza de la cognición. Sin embargo, el comportamiento de los delfines se ha estudiado extensamente, tanto en cautividad como en la naturaleza.

Reproducción y sexualidad

La cópula de los delfines sucede frente a frente. El acto real suele ser breve, pero se puede repetir varias veces en un lapso de tiempo corto.
El período de gestación varía según las especies. El pequeño tucuxi tiene una gestación de 11 a 12 meses, mientras que para la orca el período de gestación es de alrededor de 17 meses. Solo tienen una cría. Por lo general, la actividad sexual comienza a una edad temprana, incluso antes de alcanzar la madurez sexual. La edad de la madurez sexual varía según la especie y género. Los delfines son conocidos por tener relaciones sexuales por razones distintas a la reproducción.

Alimentación

Existen varios métodos de alimentación entre y dentro de las especies pertenecientes a la familia Delphinidae. Peces y calamares son el alimento principal, pero la falsa orca y la orca también se alimentan de otros mamíferos marinos. Los delfínidos utilizan muy diversas tácticas de caza: muchas veces cazan usando su velocidad, pero también usan la ecolocalización para buscar presas enterradas en la arena. Los delfines que cazan peces agrupados en bancos forman manadas y acorralan a estos para que se separen del resto del grupo. Otros delfines acorralan a sus presas en la orilla de una playa, y luego aprovechan las olas para capturarlas, aunque ésta es una táctica arriesgada. Orcas y falsas orcas tienen muchas otras tácticas de caza, debido a la amplia gama de presas que consumen. Aparte de las tácticas ya mencionadas, también acechan a sus presas o golpean bancos de hielo para desequilibrarlas. Son viviparos.

jueves, 28 de julio de 2011

Cetorhinus maximus o tiburón peregrino


El tiburón peregrino (Cetorhinus maximus) es una especie de elasmobranquio carcarriniforme de la familia Cetorhinidae. Es el segundo pez más grande del mundo y alcanza los 10 metros de longitud y las cuatro toneladas de peso. Aunque su silueta recuerda a la de un tiburón cazador, con forma hidrodinámica y hocico agudo, se alimenta filtrando el agua. Nada con la boca abierta hasta hacerla redonda y filtra el agua a través de unas inmensas branquias. Se mueve muy lentamente.

Hábitat

El peregrino es un tiburón pelágico que suele visitar con frecuencia zonas costeras, pudiendo ser hallado a lo largo de todo el Mundo, desde las áreas polares hasta océanos tropicales, principalmente en las superficies de las plataformas continentales, si bien prefiere aguas frías, habitualmente entre los 8 y los 14º C. Suele ser avistado en zonas próximas a las costas y es habitual que penetren en bahías y puertos. El tiburón peregrino busca su alimento entre grandes concentraciones de plancton en aguas poco profundas y suele ser frecuente verlo nadar en la superficie. Son tiburones de costumbres migratorias, que recorren enormes distancias en el océano, siguiendo los cambios estacionales, aunque se ignora con exactitud las áreas que visita en sus largos desplazamientos. En invierno pueden pasar largas temporadas cerca de los fondos marinos, a cientos o miles de metros de profundidad, buscando fuentes de alimento.


Anatomía

El tiburón peregrino es uno de los mayores peces conocidos, ocupando el segundo lugar en tamaño tras el tiburón ballena. El mayor espécimen medido con exactitud fue atrapado en una red en la Bahía de Fundy, Canadá, en 1851. Tenía una longitud total de 12,27 m y pesaba aproximadamente 9 toneladas. Existen noticias en Noruega del avistamiento de tres tiburones peregrinos en torno a los 12 m de longitud, pero deben ser considerados ejemplares dudosos dado que en la misma zona nunca han sido capturados ejemplares de tan gran tamaño. Normalmente, el tiburón peregrino suele medir una longitud entre 6 y 8 metros, aunque hay especímenes que sobrepasan los 10 m o más, pero después de décadas de intensa pesca, los avistamientos de ejemplares de mayor tamaño son poco frecuentes.

Estos tiburones poseen la típica forma de cuerpo en huso (lamniformes) y suelen ser confundidos a menudo con los grandes tiburones blancos. Las dos especies pueden diferenciarse fácilmente entre sí por la gran boca cavernosa del tiburón peregrino (en los mayores ejemplares de un diámetro superior a 1 m), abierta casi constantemente mientras nadan con lentitud, filtrando el plancton del que se alimentan. Poseen largas y más evidentes fisuras de las agallas, que casi rodean la cabeza, ojos pequeños y menor promedio de circunferencia de contorno, aunque sí mayor longitud total. Mientras que los tiburones blancos poseen largas hileras de dientes aserrados, los de los tiburones peregrinos son mucho más pequeños (5-6 mm) y en forma de gancho, siendo realmente funcionales sólo las 3 ó 4 filas de la mandibula superior y las 6 ó 7 hileras de la inferior.

Su coloración puede ser muy variable (y probablemente depende de las condiciones de observación y del estado del animal en sí): comúnmente, presentan dorsalmente un color marrón oscuro a negro o negro azulado, difuminándose ventralmente en un blanco grisáceo. Los tiburones suelen tener marcas en la piel, posiblemente por sus frecuentes encuentros con lampreas y otros tiburones. El hígado del tiburón peregrino constituye del 20 al 25% de su peso corporal, extendiéndose a todo lo largo de su cavidad abdominal y se cree que desempeñan un importante papel en la flotabilidad y la regulación a largo plazo de su almacenamiento de energía. En las hembras, sólo el ovario derecho parece ser totalmente funcional, lo cual constituye un rasgo único entre los escualos.

Alimentación

El tiburón peregrino es un animal que se alimenta pasivamente, filtrando zooplancton, peces pequeños e invertebrados a razón 2.000 toneladas de agua por hora.

A diferencia del tiburón bocagrande y del tiburón ballena, el tiburón peregrino no parece buscar activamente su sustento, pero sí poseen grandes bulbos olfatorios que pueden orientarle en la dirección correcta. A diferencia de otros grandes filtradores de plancton, su método de alimentación consiste sólo en introducir pasivamente el agua empujada a través de las branquias cuando nada, mientras que el megamouth o el tiburón ballena puede absorber directamente el agua a través de sus branquias siguiendo cursos semipredeterminados.

Comportamiento

Los estudios realizados en 2003 han desmentido la idea de que los tiburones peregrinos hibernen y han demostrado que permanecen más o menos activos durante todo el año. En invierno, los tiburones peregrinos se trasladan a aguas abisales (profundidades de hasta 900 m o más) y se alimentan de grandes concentraciones de plancton en zonas muy profundas. Ejemplares marcados, seguidos por satélite, confirmaron que los tiburones peregrinos se mueven miles de kilómetros durante los meses de invierno, buscando grandes concentraciones de plancton abisal.

Los tiburones peregrinos se alimentan en ocasiones en o cerca de la superficie, manteniendo la boca abierta de par en par, mientras disponen verticalmente abiertas totalmente sus agallas. Se trata de un movimiento lento, no mayor de dos nudos de velocidad y no tratan de eludir acercarse a los barcos (a diferencia de los grandes tiburones blancos que se muestran recelosos).

Los tiburones peregrinos son animales gregarios y forman segregaciones diferenciadas por sexo, por lo general en pequeños grupos de 3 ó 4 individuos, aunque en ocasiones han podido ser avistados hasta 100 tiburones peregrinos nadando juntos. Parecen seguir indicaciones visuales, pues aunque el tiburón peregrino tiene ojos bastante pequeños para su tamaño, éstos están completamente desarrollados y pueden incluso inspeccionar visualmente barcos, posiblemente porque los pueden confundir con sus propios congéneres. Se cree que las hembras se habitúan a buscar aguas poco profundas para dar a luz sus crías.

Estos tiburones tienen pocos depredadores, pero se conoce que las orcas y los tiburones tigre pueden alimentarse ocasionalmente de ellos, así como las ya mencionadas lampreas, si bien es poco probable que sean capaces de atravesar la gruesa piel de estos tiburones.

Reproducción

Los tiburones peregrinos son ovovivíparos: los embriones se desarrollan de huevos que no salen del interior del abdomen de la madre, si bien las hembras no poseen placentas. Los fetos se alimentan de los óvulos no fertilizados en el interior de la madre, un comportamiento conocido como oofagia. Se cree que la gestación abarca más de un año (puede incluso que hasta 2 ó 3), desconociéndose con seguridad el número de fetos que son alumbrados vivos, aunque cuando nacen ya están plenamente desarrollados, alcanzado de 1,5 a 2 m. de longitud. Sólo existe constancia de la captura de una hembra embarazada, en cuyo interior fueron descubiertos 6 fetos aún por nacer.

Se cree que el apareamiento se produce a principios de la estación cálida y el parto a finales del verano, dada la observación en ambas fechas de intenso movimiento de hembras en las proximidades de aguas costeras poco profundas.

La llegada al período de madurez en los tiburones peregrinos no se conoce, pero se cree que es alcanzada entre los 6 y los 13 años de edad, cuando ya tienen una longitud entre 4,5 y 6 m. La frecuencia de partos en las hembras también es casi totalmente desconocida, aunque hay datos que apuntan a que se produce en intervalos que van de 2 a 4 años.

Las aparentemente inútiles hileras de dientes en las mandíbulas de los peregrinos pueden desempeñar un importante papel antes del nacimiento, ya que el tiburón se alimenta de óvulos no fertilizados en el útero, aunque sólo se trata de una especulación por demostrar.

Igualmente, podrían tratarse de dientes que tienen una utilidad no funcional en actividades ligadas al cortejo y la reproducción.


Importancia para los seres humanos

Históricamente, el tiburón peregrino ha sido un elemento básico de la pesca industrial en algunas áreas de aguas frías en altas latitudes, debido a su lenta velocidad de natación, su naturaleza inofensiva y la abundante presencia de ejemplares en el pasado. Comercialmente, el peregrino ha sido empleado para finalidades muy distintas: carne para la alimentación (hákarl) y harina de pescado, incluyendo diferentes usos de la piel y de sus grandes hígados (que tiene un alto contenido en aceites). En la actualidad, se pescan principalmente por sus aletas (para cocinar sopa de aleta de tiburón). Otras partes del animal (por ejemplo, cartílago de tiburón) también se utilizan en la medicina tradicional china y es considerado, sin fundamento científico alguno, como un afrodisíaco en Japón.

Como resultado de la rápida disminución de los ejemplares, el tiburón peregrino se halla parcialmente protegido y el comercio de sus productos está restringido o prohibido en muchos países. Están totalmente protegidos en el Reino Unido, Malta y EE.UU. así como en gran parte de las aguas del Océano Atlántico y grandes zonas del Mediterráneo. La pesca de tiburones peregrinos es también ilegal en Nueva Zelanda.

Los tiburones peregrinos en la criptozoología

En varias ocasiones durante el pasado siglo , algunos cadáveres de grandes tiburones peregrinos fueron habitualmente confundidos con grandes serpientes de mar o incluso con plesiosaurios prehistóricos. Otros ejemplares en descomposición han sido identificados más tarde como tiburones peregrinos, como en el avistamiento del monstruo de Stronsay y en el caso del Zuiyo Maru.

Rhincodon typus o tiburón ballena.


El tiburón ballena (Rhincodon typus) es una especie de elasmobranquio orectolobiforme, único miembro de la familia Rhincodontidae y del género Rhincodon. Es, que se conozca, el pez más grande del mundo, con aproximadamente 12 m de longitud. Habita en aguas cálidas tropicales y subtropicales. Se cree que puebla la Tierra desde hace sesenta millones de años.

Nombre
El primer ejemplar identificado medía 4.6 metros de longitud y fue arponeado y capturado en las costas de Table Bay, Sudáfrica, en 1828. El espécimen fue vendido por 6£, y su holotipo se muestra en el Museo de Historia Natural de París. La primera cita científica fue dada al año siguiente por Andrew Smith, un médico militar vinculado al ejército Británico, que se encontraba estacionado en la Ciudad del Cabo. En 1849 publicó una descripción más detallada de la especie. Se le asignó el nombre de "tiburón ballena" debido a la fisiología del pez, ya que se trata de un tiburón pero posee un tamaño comparable al de una ballena. En la religión vietnamita se le venera como a una deidad, donde se le llama "Ca Ong", que significa literalmente "Señor Pez". También recibe el nombre de pez dominó, dámero, o pez dama, por el clásico juego de mesa.

Hábitat

Habita en los océanos y mares cálidos, cerca de los trópicos. Se cree que son peces pelágicos, pero en determinadas temporadas migran grandes distancias hacia zonas costeras, como Ningaloo Reef en Australia Occidental, Utila en Honduras, Donsol y Batangas en Filipinas, la isla de Holbox en el estado de Quintana Roo, en la Península de Yucatán, México, y las islas del archipiélago de Zanzíbar (Pemba y Unguja), en la costa de Tanzania. Aunque es frecuente encontrarlo mar adentro, también es posible avistarlo cerca de la costa, entrando en lagunas o atolones de coral, y cerca de las desembocaduras o estuarios de los ríos. Suele permanecer dentro de los ±30° de latitud, y a una profundidad de 700 metros.

Comportamiento
Suele actuar de forma solitaria, aunque de vez en cuando forman grupos para alimentarse en zonas con grandes concentraciones de comida. Los machos pueden encontrarse en lugares más dispares, mientras que las hembras prefieren permanecer en lugares más concretos.

Anatomía
Su vientre es totalmente blanco, mientras que su dorso es de un color grisáceo, más oscuro que la mayoría de los tiburones, con multitud de lunares y líneas horizontales y verticales de color blanco o amarillento, de tal forma que se asemeja a un tablero de ajedrez. Estas manchas representan un patrón único en cada espécimen, por lo que se utilizan para identificarlos y para censar su población. Su piel puede llegar a tener 10 centímetros de grosor. Su cuerpo es hidrodinámico, alargado y robusto, y presenta varios resaltes longitudinales en la cabeza y el dorso. Su cabeza es ancha y aplanada, y en sus laterales se sitúan dos pequeños ojos, detrás de los cuales están los espiráculos. Su enorme boca puede llegar a medir 1,5 metros de ancho, capacidad suficiente como para albergar a una foca nadando de costado, y en sus mandíbulas se hallan multitud de filas de pequeños dientes. Tiene cinco grandes pares de branquias, cuyas hendiduras son enormes. Posee un par de aletas dorsales y aletas pectorales, siendo estas últimas muy poderosas. La cola de estos seres puede medir más de 2.5 metros de lado a lado. En los tiburones ballena jóvenes la aleta superior de la cola es más grande que la aleta inferior, en cambio la cola de un adulto tiene forma de media luna, y es la que les proporciona la propulsión. Sin embargo, el tiburón ballena no es un nadador eficiente, pues utiliza todo el cuerpo para nadar, lo cual no suele ser frecuente en los peces, y por ello se desplaza a una velocidad media de 5 km/h, una velocidad relativamente lenta para un pez de tan enorme tamaño.
El espécimen más grande del que se tiene registro fue capturado el 11 de noviembre de 1947, muy próximo a la isla de Baba, cerca de Karachi, Pakistán. Medía 12.65 metros de largo y pesaba más de 21.5 toneladas.

Alimentación

Es una de las tres especies de tiburones que se alimentan mediante un mecanismo de filtración del agua, junto con el tiburón peregrino (Cetorhinus maximus) y el tiburón boquiancho (Megachasma pelagios). Se alimenta principalmente de fitoplancton, necton, macro algas, y krill, pero a veces también lo hace de crustáceos, como larvas de cangrejo, calamares, y bancos de peces pequeños, como las anchovetas, sardinas, caballa, y atún. Los numerosos dientes de que dispone no juegan ningún papel determinante en la alimentación, de hecho, son de reducido tamaño. En lugar de dientes, el tiburón ballena succiona gran cantidad de agua, y al cerrar la boca la filtra a través de sus peines branquiales. En el pequeño intervalo de tiempo entre que cierra la boca y abre sus peines branquiales, el plancton se queda atrapado en los dentículos dermales. Este mecanismo de filtración previene el paso de todo fluido entre las branquias, y todo lo que mida más de 2 o 3 milímetros de diámetro queda atrapado, e inmediatamente engullido. Se ha observado que estos tiburones emiten una especie de tos, que se trata de un mecanismo de limpieza para expulsar la acumulación de partículas de alimentos en las branquias.

Localiza peces o concentraciones de plancton mediante señales olfativas, pero en vez de tomar el agua constantemente, es capaz de bombearla a través de sus branquias, y puede absorber el agua a una velocidad de 1,7 l/s. El tiburón ballena no necesita avanzar mientras se alimenta, y muchas veces se le observa en posición vertical y moviéndose arriba y abajo mientras bombea y filtra el agua activamente, al contrario que el tiburón peregrino (Cetorhinus maximus), que tiene una forma más pasiva de alimentarse y no bombea el agua, sino que al nadar conduce el agua hacia sus branquias.

Comportamiento ante humanos

Esta especie, a pesar de su enorme tamaño, no supone ningún peligro para el ser humano. Es un ejemplo muy citado ante la fama que tienen los tiburones devoradores de personas. En realidad, son bastante cariñosos, y suelen ser juguetones con los buceadores. Incluso existen informes, aunque sin confirmar, de tiburones ballena que salen a la superficie boca arriba para que el buceador le rasque la barriga y le elimine los parásitos.

Reproducción

Sus hábitos reproductivos no están muy claros. Mediante las observaciones de una hembra en 1910 que tenía 16 huevos en uno de sus oviductos se dedujo erróneamente que eran vivíparos.[9] En 1956 se realizó el estudio de un huevo en la costa de México, y todo indicaba que se trataba de seres ovíparos, pero en julio de 1996 se descubrió una hembra en las costas de Taiwán que tenía unos 300 huevos (el mayor registrado de todas las especies de tiburón), lo que demostraría que son ovovivíparos. Las crías salen del huevo en el interior de su madre, que les da a luz vivos. Los tiburones recién nacidos suelen medir entre 40 y 60 centímetros de longitud, pero se sabe poco de ellos, ya que los ejemplares jóvenes se dejan ver muy raramente, y no se han realizado estudios morfométricos, ni se sabe mucho de su tasa de crecimiento. Se cree que alcanzan la madurez sexual en torno a los 30 años (9 m), y que viven de media unos 100.

miércoles, 27 de julio de 2011

Megalodon, Megalodonte, Tiburón megadiente o tiburón blanco gigante

El Megalodon fue un tiburón (Carcharodon Megalodon) que vivió aproximadamente entre hace 20 millones de años y 1’5 millones, aunque hay indicios de fechas más tardías para su desaparición. Se han encontrado dientes de Megalodon de hace 10.000 y 15.000 años, incluso hace poco un diente de hace 50 años, pero de este es probable que ya estuviese fosilizado cuando la capa de Manganeso empezó a instalarse en él. El Megalodon se conoce únicamente por numerosos dientes fósiles y algunas vértebras y esqueletos parciales en el Caribe, golfo de México, Florida - en los sedimentos del río Peace, cerca de Arcadia, o la desembocadura del río Suwannee o en el río Morgan en Carolina del Sur. Sus dientes son casi idénticos a los del tiburón blanco, exceptuando que miden entre 17 y 20 cm de largo, y 8 de base, aproximadamente, aunque los hay de 25 cm y 10 de base (probablemente de Megalodones adultos). Muchos científicos toman este último dato como un parentesco entre los tiburones blancos y el Megalodon, creyendo que su aspecto y conducta son iguales, otros creen que el tiburón blanco es producto de la evolución convergente (evolucionar a ser más pequeño) del Megalodon, pero ste ultimo hcho ya ha sido completamente descartado. El actual tiburon blanco viene de un antiguo tiburon Mako.

En 1995 se propuso trasladar la especie a un nuevo género, Carcharocles. A fecha de hoy, la cuestión no se ha resuelto del todo. Muchos paleontólogos se inclinan en la actualidad por el nombre de Carcharocles, mientras que otros (sobre todo especialistas en biología marina) mantienen su conexión con el gran tiburón blanco e incluyen a ambos animales en el género Carcharodon.
El Megalodon media entre 10 y 20 metros, llegando los adultos a medir mas, rondando los 30, y pesaba entre 30 y 50 toneladas.

Aunque la gran mayoría de los expertos consideran que la evidencia disponible indica claramente que el Megalodon está extinto, la idea de que una población superviviente pudiese seguir existiendo en la actualidad parece haberse asentado en el imaginario público, a pesar de que la mayor parte de las evidencias en favor de esta idea es escasa. Esta idea es descartada por la mayoría de los científicos, exceptuando a los criptozoologos.


Un famoso avistamiento es el dado a conocer por el naturalista australiano David Stead. Aunque de enorme difusión, este relato se considera generalmente como de poco valor debido a que la mayoría de las afirmaciones que contiene provienen de fuentes anónimas:
En el año 1918 recogí la sensación que se había causado entre los recolectores de marisco "forasteros" en Port Stephens, cuando, durante varios días, se negaron a ir a sus caladeros regulares en las cercanías de la isla Broughton. Los hombres habían estado trabajando en los caladeros situados en aguas profundas cuando un inmenso tiburón de proporciones casi increíbles hizo acto de presencia, levantando una nasa repleta de cangrejos tras otra, y tomando, como los hombres dijeron, "nasas, amarras y todo". Estas nasas de cangrejos, debe decirse, medían alrededor de 6 pulgadas (1,06 metros) de diámetro y contenían con frecuencia de dos a tres docenas de cangrejos de buen tamaño, cada uno de los cuales pesaba muchas libras. Todos los hombres eran unánimes al afirmar que este tiburón era algo que nunca habrían soñado. En compañía del Inspector de Pesca local, interrogué a muchos de los hombres de forma muy exhaustiva y todos ellos estuvieron de acuerdo en el tamaño gigantesco de la bestia. Pero las longitudes que ellos proporcionaron eran, en general, absurdas. Lo menciono, no obstante, como indicativo del estado mental en que les había introducido este inusual gigante. Y teniendo en cuenta que éstos eran hombres que estaban habituados al mar y todos los tipos de tiempo, así como a todos los tipos de tiburones. ¡Uno de los miembros de la tripulación dijo que el tiburón tenía por lo menos trescientos pies (90 metros) de largo! ¡Los otros decían que era tan largo como el muelle en el que nos encontrábamos -alrededor de 115 pies (35 metros)!. Afirmaban que el agua "hervía" en una amplia zona cuando el pez pasó nadando por ella. Estaban completamente familiarizados con las ballenas, que habían visto pasar a menudo en el mar, pero esto era un gran tiburón. Habían visto su terrible cabeza que era "por lo menos tan larga como el suelo del muelle situado en la Bahía de Nelson". ¡Imposible, por supuesto! Pero éstos eran hombres prosaicos y bastante imperturbables, no dados a las "historias sobre peces" ni siquiera cuando hablaban sobre sus capturas. Aún más, ¡sabían que la persona con la que hablaban (yo mismo) había oído todas las historias sobre peces antes! Una de las cosas que me impresionó fue el que todos ellos concordaran en el fantasmal color blanquecino del gran pez. El Inspector de Pesca de la localidad en esa época, el señor Paton, estuvo de acuerdo conmigo en que aquello tuvo que ser algo realmente gigantesco para poner a estos hombres experimentados en un estado de miedo y pánico...
Otro indicio de su supervivencia es que un barco australiano, durante una tormenta sufrió un choque repentino y al volver a puerto para las reparaciones encontraron 17 dientes de 20cm incrustados en el barco, al lado del eje de la hélice que estaba torcido, es común que los reflejos de la hélice atraigan a los tiburones.

Otro indicio esta en esta historia que supuestamente sucedio en 1954:
Durante una tormenta en aguas de Timor (Indonesia), el balandro australiano Rachel Cohen sufrió un violento choque. De vuelta en Adelaida, cuando se fueron a realizar reparaciones en el barco en dique seco, aparecieron incrustados en la quilla de madera, formando un semicírculo de casi dos metros de diámetro, diecisiete dientes de jaquetón de unos diez centímetros de longitud y ocho de base, a la altura del eje de la hélice, que estaba torcido. Es muy frecuente que los reflejos de las hélices de los barcos atraigan a los jaquetones; el que atacó al Rachel Cohen debía de medir, de acuerdo con los ictiólogos australianos que, según Clostermann, examinaron el barco, veinticuatro metros de longitud.


Otro indicio más son avistamientos de un tiburón enorme blanco en África, y la aparición de cadáveres de ballenas partidos por la mitad con dientes de Megalodon incrustados.